
Pájaro a pájaro: reducir la tarea para poder empezar
Pájaro a pájaro: Algunas instrucciones para escribir y para vivir · Por Anne Lamott
Escribe la parte que puedes ver, dale tiempo al borrador para tomar forma y deja que otras personas te ayuden a sacar adelante el trabajo.
Idioma de lectura: español
Edición de referencia: inglés · Edición en el idioma original
Publicación en este idioma: Traducción publicada verificada
Ediciones y fuentes
- Idioma original
- inglés
- Edición de referencia
- Bird by Bird: Some Instructions on Writing and Life · inglés · Edición en el idioma original
- Editorial
- Anchor Books
- Año de publicación
- 2007
- ISBN
- 9780307424983
El análisis y las citas se basan en la edición indicada arriba. La publicación local que figura a continuación no es necesariamente la edición utilizada aquí.
Publicación en este idioma
Traducción publicada verificada
Pájaro a pájaro: Algunas instrucciones para escribir y para vivir
La edición en español publicada por Plankton Press se recoge únicamente como información bibliográfica. Muses traduce su lectura, los títulos de los capítulos y los fragmentos citados a partir de la fuente inglesa común; no los toma de la traducción de Paula Zumalacárregui Martínez. La ficha editorial consultada no indica el año de publicación.
Consulta
Pájaro a pájaro: Algunas instrucciones para escribir y para vivir
Plankton Press · ISBN 9788419362063 · Traducción Paula Zumalacárregui Martínez
Acerca de este libro
- Primera publicación
- 1994 · Pantheon Books
- Edición digital de referencia
- Libro electrónico de 2007 · eISBN 9780307424983
- Edición del texto de base
- Primera edición de Anchor Books · octubre de 1995
- Género
- Consejos de escritura y ensayos sobre la vida de quien escribe
- Estructura
- Una introducción y cinco partes con 29 capítulos titulados
- Idioma original
- Inglés
Por qué importa
Lamott relaciona la escritura y la revisión de borradores con las dudas, la envidia, la ayuda y las esperanzas que las acompañan. El marco de una pulgada, la Polaroid que se revela y la ruidosa radio interior hacen palpables esas presiones. El libro resulta especialmente útil como compañía durante un borrador difícil; quienes busquen una planificación estructural detallada u orientación profesional necesitarán otros recursos que lo complementen.
Reconocimientos y alcance
- Penguin Random House presenta Bird by Bird, el original en inglés, como un superventas del New York Times.
Fuentes
Resumen en 5 minutos
Treinta paradas de lectura por la introducción y las cinco partes: escribir, descubrir la historia, convivir con las dudas, encontrar ayuda y afrontar la publicación.
Tesis central
Lamott empieza con un marco de una pulgada: escribe la pequeña parte que puedes ver. Un borrador imperfecto ofrece material que descubrir y revisar. La comida del colegio, los personajes, los diálogos y los escenarios muestran cómo la atención al detalle desarrolla una historia; la intuición, la envidia y la radio interior explican qué compite por esa atención. Las notas, las llamadas y los lectores de confianza ayudan a sostener el trabajo. Las últimas partes abordan la voz, la entrega y las esperanzas depositadas en la publicación. A partir de su experiencia, Lamott ofrece formas de seguir escribiendo mientras el resultado aún es incierto.
El recorrido del libro
- 01
Introducción
Un hogar de lectores, los primeros escritos, la publicación, la pérdida y la enseñanza dan a los consejos su contexto personal.
- 02
Primera parte: Escribir
Empezar con una tarea pequeña y un borrador imperfecto. Seguir los recuerdos hacia los personajes, la trama, el diálogo y el escenario, para volver después a los problemas de revisar y terminar.
- 03
Segunda parte: La actitud ante la escritura
La observación atenta y las convicciones compiten con el engreimiento, las dudas y la envidia. El brócoli y KFKD dan nombres memorables a las voces más discretas y más ruidosas.
- 04
Tercera parte: Ayuda por el camino
Una ficha conserva un detalle; una llamada resuelve una duda; los grupos y los lectores de confianza incorporan a otras personas al trabajo. Las cartas y la recuperación de fuerzas ofrecen salidas a las épocas de sequía.
- 05
Cuarta parte: La publicación y otras razones para escribir
Escribir para alguien querido, encontrar una voz y entregarse al trabajo llevan a la difícil pregunta de qué puede aportar realmente la publicación.
- 06
Quinta parte: La última clase
La última clase vuelve a la atención de la infancia y a la escritura como forma de conservar experiencias y llegar a otra persona.
Ver el índice completo (30 capítulos)Ocultar el índice completo
Introducción
- 01
Introducción
Lamott recorre una vida entre libros, sus primeros intentos de escribir, la publicación, el duelo y la enseñanza. Los consejos nacen de esa historia concreta.
Primera parte: Escribir
- 02
Empezar
Sentarse e intentar contar la verdad ponen la escritura al alcance de una jornada de trabajo corriente.
- 03
Tareas breves
Un marco de una pulgada y una anécdota familiar sobre una redacción acerca de pájaros reducen un proyecto abrumador al siguiente fragmento pequeño.
- 04
Primeros borradores de mierda
Un primer intento imperfecto produce el material que necesitarán un segundo y un tercer borrador mejores.
- 05
Perfeccionismo
La exigencia de obtener un resultado impecable de inmediato puede detener un borrador antes de que haya algo que mejorar.
- 06
La comida del colegio
La comida, los olores y las relaciones alrededor de la mesa recuperan un mundo de detalles de la infancia.
- 07
Polaroids
Como una Polaroid que se revela, un borrador puede mostrar poco a poco lo que el escritor intenta ver.
- 08
Personajes
Los deseos, las costumbres, los secretos y las contradicciones afloran a medida que el escritor dedica tiempo a conocer a sus personajes.
- 09
Trama
Lo que los personajes desean y se hacen unos a otros da consecuencias a los sucesos y ayuda a desarrollar la trama.
- 10
Diálogo
Escuchar y leer en voz alta ayuda a comprobar si las palabras pertenecen a la persona que las dice.
- 11
Escenografía
La observación y la investigación aportan habitaciones, jardines y objetos que revelan cómo vive la gente.
- 12
Comienzos fallidos
Un comienzo equivocado puede dejar al descubierto una suposición y acercar al escritor a su tema.
- 13
Tratamiento argumental
Un tratamiento ayuda a comprender la forma del material ya escrito.
- 14
¿Cómo sabes cuándo has terminado?
Después de revisar y escuchar las observaciones de otros, el escritor debe decidir cuándo dejar de trabajar en el texto.
Segunda parte: La actitud ante la escritura
- 15
Mirar alrededor
La atención y el respeto ayudan a ver más de una persona de lo que permite una primera impresión.
- 16
El punto de vista moral
Lo que le importa al escritor da un centro a la obra; debe cobrar vida en la escritura.
- 17
Brócoli
La cómica instrucción de escuchar al brócoli deja espacio a la intuición cuando el control consciente se vuelve demasiado insistente.
- 18
La emisora KFKD
KFKD emite engreimiento y desprecio hacia uno mismo en estéreo, y mantiene al escritor ocupado con su propia valía.
- 19
Envidia
La envidia se puede admitir y comentar; a veces, el humor o la distancia permiten reducir su fuerza.
Tercera parte: Ayuda por el camino
- 20
Fichas
Una ficha doblada y un bolígrafo permiten a Lamott anotar unas palabras antes de que desaparezca una idea o una observación.
- 21
Hacer llamadas
Preguntar a alguien que sabe puede cubrir una laguna que la imaginación por sí sola no logra llenar.
- 22
Grupos de escritura
Reunirse con otros escritores de forma regular puede ofrecer observaciones, compañía y apoyo para seguir trabajando.
- 23
Alguien que lea tus borradores
Los lectores de confianza ayudan a Lamott a ver y mejorar el manuscrito, mientras la responsabilidad de escribirlo sigue siendo suya.
- 24
Cartas
Dirigirse a una persona real puede soltar la prosa y volver accesibles ciertos recuerdos o sentimientos.
- 25
El bloqueo del escritor
Aceptar un periodo de poca producción permite empezar a recuperar recursos interiores.
Cuarta parte: La publicación y otras razones para escribir
- 26
Escribir un regalo
Un texto puede conservar algo para una persona querida antes de tener una vida pública.
- 27
Encontrar tu voz
La imitación puede enseñar, pero la verdad de la experiencia del escritor necesita una voz propia.
- 28
Dar
Usar el mejor material en el trabajo que se tiene entre manos; esa entrega debe contener una recompensa en sí misma.
- 29
Publicación
Las reseñas, la atención recibida y un nuevo proyecto muestran los límites de esperar que publicar resuelva las dudas sobre uno mismo.
Quinta parte: La última clase
- 30
La última clase
La atención infantil, la observación precisa y la continuidad de la escritura conducen el libro hacia la conexión con otras personas.
Frases para llevar de vuelta al escritorio
Índice
Antes de que aparezca una sola frase, quien escribe ya puede estar preocupado por las reseñas, las ventas, el desenlace y si el libro merece existir. Anne Lamott vuelve a poner el trabajo a su alcance. En Pájaro a pájaro, un marco pequeño, un primer borrador poco prometedor y una comida corriente del colegio pueden ofrecer un lugar por donde empezar.
El libro va mucho más allá de ese comienzo. Sigue el material hasta los personajes y los diálogos, y después aborda la envidia, los lectores de confianza, el agotamiento y las esperanzas depositadas en la publicación. El relato de la propia vida de Lamott como escritora da a estos temas un contexto común: una persona que intenta trabajar mientras la vida sigue su curso. Sus consejos resultan más convincentes cuando se mantienen cerca de los objetos, las costumbres y los momentos embarazosos de ese trabajo.
El marco de una pulgada
Lamott tiene en el escritorio un marco de una pulgada. Cuando repara en él, la tarea se convierte en algo que puede ver a través de esa pequeña abertura:
Me recuerda que lo único que tengo que hacer es escribir todo lo que alcance a ver a través de un marco de una pulgada.
El tamaño importa. Una novela entera trae al escritorio, de golpe, sus escenas sin escribir, sus relaciones sin resolver y su desenlace incierto. El marco le da permiso a Lamott para atender a una parte pequeña. El resto del libro puede esperar mientras escribe lo que ahora es visible.
La historia familiar que da título al libro hace el mismo ajuste: una redacción abrumadora sobre pájaros se convierte en una tarea que se puede abordar pájaro a pájaro. Lamott ofrece al lector una imagen a la que volver cuando el proyecto crece hasta quedar fuera del alcance de ese día. Se recuerda mejor que una instrucción para gestionar una gran tarea de manera eficiente.
El marco tiene sus límites. Un conjunto de tareas breves seguirá necesitando decisiones sobre el orden, las proporciones y las conexiones. Su utilidad inmediata es más sencilla: reduce la cantidad de libro que hace falta tener en la cabeza antes de escribir una frase. Los primeros capítulos dejan espacio a un trabajo cuya forma definitiva aún no está clara.
Nota sobre la fuente: «Introducción», «Empezar» y «Tareas breves». El marco y la redacción sobre pájaros proceden de «Tareas breves». La distinción entre empezar un pasaje y organizar un libro entero es una lectura editorial del alcance de esos consejos.
Un borrador imperfecto te da algo que descubrir
El título «Primeros borradores de mierda» ya hace parte del trabajo antes de que empiece el capítulo. Quien espera que una escritora consagrada describa primeros intentos sin esfuerzo se encuentra con un relato mucho menos halagador. El borrador puede ser torpe. Puede entrar por el camino equivocado. Las versiones posteriores tienen algo que mejorar porque se permitió que el primer intento existiera.
Es un consejo útil para quien vuelve una y otra vez al primer párrafo. Cada revisión puede mejorar ese párrafo y, al mismo tiempo, aplazar la escena que viene después. El permiso de Lamott para escribir mal abre espacio para encontrar material que la exigencia de pulirlo todo de inmediato habría impedido.
Su comparación con una Polaroid explica qué puede pasar después:
Escribir un primer borrador se parece mucho a ver cómo se revela una Polaroid.
Una imagen tarda en hacerse legible. El tema de un borrador también puede hacerlo. Una relación quizá importe más que el incidente que atrajo al escritor al principio; una escena escrita como preparación puede resultar ser lo esencial. Son posibilidades que abre la comparación, no hechos que Lamott exija repetir en todos los manuscritos.
Los capítulos sobre comienzos fallidos, el tratamiento argumental y el momento de terminar llevan esa paciencia al proceso de revisión. Un comienzo descartado puede revelar una suposición equivocada. Un tratamiento puede ayudar a organizar material que ya existe. Al final, el escritor tiene que decidir qué cambios siguen sirviendo al texto y cuándo dejarlo ir. Permitir un borrador imperfecto hace posible la revisión; también le deja mucho por hacer.
Quien busque un siguiente paso concreto puede consultar cómo trabajar a partir de un borrador. La aportación inmediata de Lamott es la disposición a producir las páginas que ese trabajo necesita.
Nota sobre la fuente: «Primeros borradores de mierda», «Perfeccionismo», «Polaroids», «Comienzos fallidos», «Tratamiento argumental» y «¿Cómo sabes cuándo has terminado?». Las posibilidades descritas después de la cita de la Polaroid desarrollan la comparación; no son otras anécdotas del libro.
La comida del colegio, los personajes y la forma de una historia
La comida del colegio parece un material modesto para una clase de escritura. Sin embargo, la comida, los envoltorios, los olores y las relaciones alrededor de una mesa pueden traer de vuelta el mundo de un niño. En «La comida del colegio», un recuerdo corriente permite acceder a detalles que una afirmación general sobre la infancia pasaría por alto.
Esa atención continúa en los capítulos sobre personajes. Lamott pide dedicar tiempo a las personas de una historia: sus deseos, sus inquietudes privadas, sus costumbres y sus contradicciones. La descripción inicial no puede hacerlo todo. Los personajes se vuelven más comprensibles a medida que el escritor ve qué hacen y cómo se afectan unos a otros.
A partir de ahí se entiende su preferencia por una trama que nazca de los personajes. Cuando unas personas quieren algo de otras, sus acciones pueden tener consecuencias que el escritor debe seguir. El diálogo ofrece otra forma de comprobar hasta qué punto las conoce. Leerlo en voz alta puede descubrir una frase que suena al autor explicando la escena, en lugar de a una persona que habla dentro de ella. Las habitaciones y los objetos también importan: el escenario les da a esas personas un lugar concreto donde vivir y actuar.
Lamott es especialmente hábil para devolver la curiosidad a un borrador que se ha convertido en un ejercicio de cumplir instrucciones. Su enfoque deja más trabajo por hacer a quienes necesitan coordinar de antemano una estructura compleja. La posterior discusión del tratamiento argumental ayuda a comprender el material, pero el libro orienta más sobre cómo descubrirlo que sobre cómo planificar una novela intrincada desde el principio. Un escritor puede combinar esa atención a las personas y los detalles con un esquema.
Ahí reside una tensión productiva. Un plan puede ayudar a mantener unido un proyecto grande. Las páginas que van apareciendo también pueden darle al escritor una razón para cambiarlo.
Nota sobre la fuente: «La comida del colegio», «Polaroids», «Personajes», «Trama», «Diálogo», «Escenografía» y «Tratamiento argumental». La valoración de lo que este enfoque ofrece a quien planifica de antemano es un juicio editorial.
El brócoli y la radio interior
Lamott se acerca a la intuición con una instrucción improbable:
Escucha a tu brócoli.
Lo extraño de la frase ayuda. «Brócoli» invita a escuchar una orientación más discreta cuando el esfuerzo consciente se ha vuelto demasiado insistente. Está en una parte del libro dedicada a mirar con atención, encontrar lo que importa y gestionar el ruido que compite por esa atención.
KFKD es la versión más ruidosa de ese ruido. Un lado de su emisión celebra la importancia excepcional del escritor; el otro se recrea en el fracaso y la insuficiencia. Ambos pueden absorber una tarde que debía pertenecer al manuscrito. La broma reconoce lo cerca que pueden convivir la admiración y el desprecio hacia uno mismo.
La envidia mete a otro escritor en la habitación sin que esa persona tenga que estar allí. El éxito ajeno se convierte en algo en lo que resulta difícil dejar de pensar. Lamott trata la envidia como una parte conocida e incómoda de la vida de quien escribe. Admitirla, hablar con otras personas, encontrar algo de humor y, a veces, tomar distancia ofrecen formas de reducir su dominio.
Los capítulos que la rodean mantienen esta discusión vinculada a la escritura. «Mirar alrededor» pide prestar atención a otras personas. «El punto de vista moral» pregunta qué le importa al escritor lo bastante como para ponerlo en su obra. Leídos en conjunto, sugieren un coste de esa emisión interior: mientras el escritor está ocupado en ser admirado o en sentirse insuficiente, le queda menos atención para los demás.
Nota sobre la fuente: «Mirar alrededor», «El punto de vista moral», «Brócoli», «La emisora KFKD» y «Envidia». La conexión final entre la preocupación por uno mismo y la atención a los demás es la lectura que hace este artículo al relacionar esos capítulos.
Las personas que ayudan a quien escribe a solas
Una ficha cabe en un bolsillo. Lamott cuenta que dobla una y la lleva en el bolsillo trasero junto con un bolígrafo, para anotar unas palabras cuando surge una idea o algo que merece recordarse. La costumbre reconoce lo fácil que es perder un detalle antes de llegar al escritorio.
El resto de «Ayuda por el camino» amplía ese apoyo práctico. Una llamada puede aportar un dato. Un grupo puede ofrecer compañía y un encuentro regular con el trabajo ajeno. Escribir una carta da a la prosa alguien a quien dirigirse. Cada recurso modifica una condición distinta en la que se escribe la página siguiente.
Un lector de borradores de confianza tiene una labor especialmente delicada. Lamott cuenta que enseña su trabajo a una de dos personas antes de enviarlo a su editor o a su agente. Su participación la hace sentirse más segura y acompañada, y le ayuda a llevar a la página un trabajo mejor. Escribirlo sigue siendo tarea de ella.
Conviene mantener clara esa división. Un lector puede señalar dónde un pasaje deja de resultarle comprensible o dónde le cuesta creer en la acción de un personaje. El autor tiene que decidir cómo responder. La ayuda útil le ofrece otra perspectiva del manuscrito sin convertir cada sugerencia en una instrucción.
También hay periodos en los que una presión mayor produce poco. «El bloqueo del escritor» reconoce el agotamiento y la necesidad de volver a llenarse. Junto a los capítulos sobre notas, llamadas, grupos y lectores, amplía la imagen de una jornada de escritura: parte de lo que sostiene el trabajo ocurre lejos de la frase que se está escribiendo.
Nota sobre la fuente: «Fichas», «Hacer llamadas», «Grupos de escritura», «Alguien que lea tus borradores», «Cartas» y «El bloqueo del escritor». La discusión sobre cómo un autor utiliza las observaciones de otros es una interpretación editorial; las dos personas de confianza aparecen en «Alguien que lea tus borradores».
Una voz no se puede tomar prestada entera
Imitar a un escritor puede enseñar un ritmo o abrir una forma de contar una historia. En «Encontrar tu voz», Lamott da cabida a ese préstamo y después insiste en la dificultad que no puede resolver:
No puedes escribir desde el gran lugar oscuro de otra persona; solo puedes hacerlo desde el tuyo.
El contexto anterior relaciona la verdad de la experiencia con la voz propia del escritor. Las expresiones prestadas se convierten en un problema cuando mantienen al lector alejado de lo que esa persona concreta tiene que decir. Una manera de escribir reconocible puede ocultar la ausencia de una observación precisa.
Los capítulos que rodean «Encontrar tu voz» incorporan a otra persona al propósito de escribir. Un texto puede ser un regalo: algo hecho para conservar una experiencia o dárselo a alguien querido. «Dar» pide al escritor poner su mejor material en el trabajo que tiene entre manos. Esas preocupaciones hacen que la voz sea algo más que una cuestión de cómo suena una frase. Le dan a esa frase algo, y alguien, ante lo que responder.
Para quien intenta aprender de los autores que admira, la distinción es exigente. Estudiar cómo funciona una frase puede mejorar las herramientas disponibles. Elegir qué merece la pena decir y con cuánta honestidad decirlo sigue siendo tarea de quien escribe.
Nota sobre la fuente: «Escribir un regalo», «Encontrar tu voz» y «Dar». La cita procede de «Encontrar tu voz». La distinción entre aprender el oficio de construir frases y elegir qué decir es una interpretación editorial.
Lo que publicar deja sin resolver
Publicar puede traer lectores y oportunidades profesionales. A Lamott le preocupan las esperanzas mucho mayores que un escritor puede depositar en ello: una confianza duradera, un sentimiento de pertenencia, el alivio de la incertidumbre. El capítulo sobre la publicación sigue la exposición que acompaña al éxito, incluida la llegada o la ausencia de reseñas y el regreso a otro proyecto incierto.
Su impaciencia con esas esperanzas resulta estimulante. También se puede llevar demasiado lejos. Los escritores tienen razones materiales para preocuparse por los contratos, los ingresos y el número de lectores. Este libro ayuda más con la carga emocional que se deposita en la publicación que con los aspectos prácticos de construir una carrera. Su utilidad no depende de fingir que esas cuestiones prácticas carecen de importancia.
«Escribir un regalo» y «Dar» aportan razones para escribir que pueden sostenerse mientras la publicación aún es incierta. Un texto puede conservar una experiencia para otra persona. Puede decir algo que, de otro modo, quedaría sin decir. En «La última clase», la atención vuelve a la infancia y a los detalles que una vez hicieron el mundo tan vivo. Ese regreso devuelve el libro al acto de observar con suficiente atención como para tener algo que escribir.
Para la próxima sesión, elige una parte pequeña del manuscrito que realmente puedas ver. Escríbela lo suficiente como para descubrir algo sobre ella. Una frase torpe puede seguir siendo torpe hasta que haya más texto a su alrededor que revisar. Este es el ejercicio que propone esta lectura: un pequeño regreso a la página, con espacio para el siguiente borrador.
El resto del libro seguirá ahí mañana. Hoy hay un fragmento sobre el escritorio.
Nota sobre la fuente: «Escribir un regalo», «Dar», «Publicación» y «La última clase». El ejercicio final también se apoya en «Tareas breves» y «Primeros borradores de mierda». La valoración de la utilidad del libro para las cuestiones profesionales y el ejercicio final son aportaciones editoriales.
Sobre esta lectura: Los nombres de los capítulos y las citas siguen el texto inglés que sirve de base al libro electrónico de 2007, eISBN 9780307424983. Ese texto identifica la primera edición de Anchor Books de octubre de 1995; la obra se publicó por primera vez en Pantheon Books en 1994. Muses ha traducido del inglés tanto los nombres de los capítulos como los fragmentos citados: no proceden de la edición española publicada. Las siete secciones anteriores son la lectura que Muses hace del libro. El recorrido completo de treinta paradas aparece en Lectura rápida.